El consorcio El Far se constituyó en el año 1993, en el marco del proceso de recuperación de la fachada marítima de Barcelona que permitió volver a abrir la ciudad al mar. El consorcio cuenta con una escuela-astillero que forma profesionales del sector náutico, coordina proyectos medioambientales en el litoral catalán y fomenta el empleo en el sector marítimo.